El Ayuntamiento de Zaragoza impulsa actividades de educación ambiental y limpieza en el Ebro

El Ayuntamiento de Zaragoza, en colaboración con Ebronautas, pone en marcha una serie de actividades de educación ambiental en el río Ebro y su entorno. Así, a partir del próximo viernes, 19 de julio, se pondrá en marcha el programa ‘Ebro Limpio’ y todos los domingos por la tarde del verano se realizarán descensos por el tramo urbano del Ebro.

La primera actividad, ‘Ebro Limpio’, se llevará a cabo todos los viernes del verano desde el 19 de julio y hasta las fiestas del Pilar. Esas tardes, de 18.00 a 20.00 horas, las personas que quieren colaborar en mantener el cauce limpio acuden junto a la puerta del Centro Natación Helios, situada junto al puente de Santiago, y allí un monitor les explica los efectos negativos para la flora y la fauna del río la presencia de basura en el cauce. Tras recibir una pequeña charla de unos 20 minutos, esas personas, junto al monitor, suben a una embarcación, en grupos de cuatro o cinco, y navegan hasta el embarcadero del Naútico con bolsas de basura para retirar todos los objetos que se encuentren en ese tramo.

Asimismo, el Ayuntamiento de Zaragoza en colaboración con Ebronautas, realizará los domingos del verano descensos por el Ebro. Los interesados en participar en esta actividad pueden reservar en la web de Ebronautas y, posteriormente, acudir al Parque del agua, lugar del que parten las embarcaciones y, tras un recorrido de unas dos horas, se alcanza el embarcadero de Vadorrey. Durante el trayecto, los monitores explican que el Ebro es un corredor natural que no se interrumpe en la ciudad y que, por tanto, es necesario mantener una buena calidad medioambiental en el río.

El consejero de Medio Ambiente, Jerónimo Blasco, ha señalado que “esta es una forma diferente de contemplar la ciudad, porque la visión desde dentro del cauce aporta una perspectiva nueva y singular de la ciudad, pero, además, es una forma de conocer in situ la mejora de la callidad ambiental de la ciudad en los últimos años y la presencia de una rica y variada vegetación y fauna en el río y sus aledaños”. Blasco ha añadido que “Zaragoza cada vez mira más a su río, se siente más orgullosa de él y, por lo tanto, estas actividades contribuyen a valorar más y mejor uno de los recursos naturales más importantes que tenemos y, además, una las señas de identidad más conocidas de Zaragoza”.