Urbanismo cuelga en la web un programa que ayuda y guía en la petición de licencia para un negocio o actividad

La web municipal incorpora en su apartado ciudad (distintivo verde) y dentro de la pestaña de urbanismo dos nuevas aplicaciones: Pasurban 3.0 , una nueva versión del Programa de Ayuda a Solicitudes Urbanísticas, y la descarga automática de cartografía.

Se trata de dos importantes novedades que facilitan la relación del ciudadano y el profesional con la Administración.

Así, Pasurban 3.0 permite realizar todos los trámites previos para abrir un negocio de una manera cómoda y sencilla, ya que el programa acompaña y guía todo el proceso. Esta herramienta aclara en todo momento si el uso que pretendemos está permitido en la zona y/o en el local en el que querermos ubicarnos, cumplimenta la documentación municipal, detalla el resto de requisitos (vinculados con otras instituciones) y permite la auto liquidación de las tasas.

Un programa en permanente evolución

Es la tercera versión de un programa que ha evolucionado desde el año 2003 con el único fin de acercar la administración al ciudadano. La nueva versión está concebida para que sea útil a los profesionales y a los ciudadanos que se relacionan de manera habitual con la Administración, pero también para servir al emprendedor que se plantea, por primera vez, poner en marcha un negocio.

Pasurban 3.0 se despliega inicialmente sobre el territorio municipal que se encuentra dentro del tercer cinturón y hace referencia a las actividades que se corresponden con la sección 1, división 6 del Impuesto de Actividades Económicas (IAE) , es decir, comercios, alimentación, restaurantes y bares, hospedajes y reparaciones, además de espectáculos públicos.

No obstante, se trata de una herramienta en permanente evolución, de manera que su objetivo más inmediato será él integrar los requisitos para cumplimentar el resto de solicitudes (incluidas en las demás divisiones del IAE), que están siendo objeto de modificación desde la entrada en vigor de la Ordenanza de Medios de Intervención en la Actividad Urbanística ( MIAU) . De la misma manera se quiere adaptar para que sirva a las consultas que se realicen en todo el territorio de la capital aragonesa.

Ayuda directa al consultante

Pasurban 3.0 esta concebido como si fuera un funcionario puesto a disposición exclusiva de cada uno de los consultantes. La principal novedad de este nuevo programa es la capacidad de discernir si la actividad que un particular quiere poner en marcha en un determinado punto de la ciudad está o no permitida. De esta manera, si no es compatible con el lugar donde supuestamente se pensaba instalar, ya no hace falta avanzar en la documentación y, por ello no es preciso invertir economías en la redacción de un proyecto. En este mismo supuesto, el programa permite la reorientación de la propuesta hasta que se consigue el visto bueno de las normas urbanísticas.

De esta manera, el particular puede preguntar por las distintas actividades, aportar y variar datos sobre la superficie del negocio, la naturaleza de la calle en la que se localiza o la potencia eléctrica contratada.

Una vez que se cuenta con un actividad permitida en una calle o plaza concreta, se despliega toda la relación de documentos que hay que formalizar para dar de alta al negocio. Grafíados en rojo aparecen los que enlazan directamente con formularios municipales o de otras administraciones (Agencia Tributaria), que se cumplimentan de manera prácticamente automática. En negro se señalan otros documentos que son necesarios para la tramitación.

El programa también aporta una ficha o informe resumen que se puede guardar o imprimir y que especifica qué servicio es el gestor de la solicitud, además de los datos del futuro negocio (emplazamiento, planta, superficie, potencia contratada), si esta en el Casco Histórico o no, si es zona saturada o no, si es edificio catalogado o no, además de la naturaleza de la actividad y una explicación de la normativa que la rige.

Los técnicos municipales que han trabajado en la modernización de la herramienta, señalan que las novedades informáticas que se han introducido derivan de las consultas que han recibido en persona en las dependencias de la sede municipal de Seminario. Por eso, el objetivo es que los ciudadanos se relacionen con el Ayuntamiento de Zaragoza de forma sencilla y directa. De esta forma, saber si un uso está permitido o no se considera básico para los interesados para después comenzar a trabajar con la documentación. Pasos ambos que Pasurban 3.0 ha resuelto.

Agilidad y economía

Como último objetivo de este proceso informático de gestión está la agilidad en la resolución de los trámites para que el ciudadano no invierta más tiempo del necesario y pueda explotar su negocio en el mínimo plazo de tiempo.

Pasurban 3.0 tiene su precedente en el programa del mismo nombre que se puso en el entorno web en 2006 y en otro previo que data de 2003 y que se editó en formato CD en 2004 para que los ciudadanos se lo pudieran descargar.

Descarga de Cartografía municipal

La segunda de las novedades que se incorporan a la web tiene que ver con la descarga automática de cartografía (http://www.zaragoza.es/ciudad/urbanismo/informaciogeografica) a través de un nuevo visor que posibilita, de manera gratuita, la elaboración de planos y su aportación a las solicitudes de licencia.

La herramienta facilita la elaboración de la documentación técnica (ubicación y emplazamiento) a la vez que se mejora la calidad de la misma, dando respuesta a una demanda tradicional de los profesionales.

Urbanismo ha sido el área pionera— por sus características y el número de expedientes que entran a diario– en utilizar las nuevas tecnologías para hacer más fácil y rápida la gestión, además de más transparente. En paralelo, desarrolló un ambicioso proyecto con los colegios profesionales para unificar y simplificar los distintos formularios vigentes, aprobó la ordenanza de Medios de Intervención en la Actividad Urbanística (MIAU), que profundiza en los mismos objetivos, y cambió la concepción de la Administración que pasa a poner todas las herramientas en manos del ciudadano y a ayudarle en vez de tutelar sus actos; es decir pasando de la desconfianza a la colaboración.