El Teatro del Mercado acoge dos obras de la compañía La Mona Ilustre

El director Miguel Bregante y miembros del reparto artístico de la compañía franco hispana chilena La Mona Ilustre han presentado esta mañana las obras “Las cosas también tienen mamá” y “Juan Salvador Tramoya” que, en programa doble, pondrán en escena en el Teatro del Mercado del 14 al 17 de noviembre la primera de las obras, y del 16 al 17 la segunda de ellas.

RESEÑA DE “LAS COSAS TAMBIÉN TIENEN MAMÁ”

Esta es la historia de Juliette Jacquot, que regresa a su casa de infancia después de veinte años de ausencia. Viene a pasear sobre fragmentos de recuerdo que irán reconstruyendo retazos mal cosidos de una historia terrible que nunca calzó.

La historia de una conspiración inconfesable y de la extraña muerte de su padre. La historia de su madre: Ruth, viviendo al límite y con un marido ausente y ladrón. La de su abuela: Moncha, que tuvo que mostrar los dientes para sobrevivir en el tiempo de la peste de ratones. Y la de ella misma en forma de niña curiosa que sueña con ser escritora sin sospechar que en el futuro le espera un quiebre irremediable que durará mucho tiempo.

Hoy, tras la muerte de su madre, Juliette se atreve a regresar, a comprender, a volver a ser parte de un tiempo mentiroso y lleno de secretos, a rebuscar un tesoro de infancia que parece no haber existido jamás. Con la ayuda de su amigo Pedro Santos, Juliette irá deshilvanando una madeja que le hará reconsiderar sus juicios y revivir la aventura más maravillosa de su vida: su propia historia.

Las cosas también tienen mamá

RESEÑA DE “JUAN SALVADOR TRAMOYA”

Juan Salvador trabaja como tramoya en un teatro.
Juan Salvador ordena, ordena y ordena. Ordena un camarín, ordena pañuelos, algodones, pinceles… Juan salvador se confunde: imagina que los pañuelos son palomas, y los algodones se convierten en bombas en sus manos. De tanto ordenar e imaginar el camarín es de repente la luna, el fondo del mar, o una mansión tenebrosa.
Juan Salvador vive, en su imaginación, aventuras maravillosamente absurdas que no siempre tienen final feliz y que casi siempre terminan provocando algún desastre al regresar a la realidad. Juan Salvador se decepciona, y sigue ordenando como le ordenaron.
¿Podrá Juan Salvador dejar el camarín limpio? ¿Podrá estar a la altura de los insistentes llamados de su jefe? ¿Será capaz de dejar de lado su imaginación y volver a su trabajo? Juan Salvador se atreve a leer el texto de teatro que está en la mesa del camarín, comienza así: Juan Salvador trabaja como tramoya en un teatro…
Juan Salvador Tramoya