Los buses escolares circulan con un alto cumplimiento de las normas de seguridad

Los buses de transporte escolar circulan con un alto cumplimiento de las normas de seguridad. Así se constata tras una nueva campaña de control que han realizado de manera conjunta la Policía de Zaragoza y la DGT. De los 19 autobuses controlados a lo largo de la semana del 4 al 10 de noviembre se tramitaron siete denuncias, fundamentalmente por cuestiones administrativas.

El control del transporte escolar forma parte del trabajo regular que realiza la Policía de Zaragoza entre octubre y marzo de cada curso escolar, y que se refuerza con iniciativas similares que pone en marcha la DGT con el fin de colaborar en la seguridad de una actividad vinculada con la movilidad de los más pequeños.

Las inspecciones que se realizan en estos controles se inician una vez que el bus entra en el recinto escolar. A partir de ahí, los agentes constatan la presencia de un profesional que acompaña a los pequeños, y una vez desalojado el vehículo, acometen la revisión, que se centra en los vehículos (autorizaciones, documentos, condiciones técnicas y elementos de seguridad, cinturones y sistemas de retención) y en los conductores (permiso de conducción, tiempos de conducción y descansos).

En esta nueva campaña de vigilancia se han contabilizado siete denuncias, vinculadas con la señalización del bus, los chalecos reflectantes, el botiquín, la falta de un martillo y el desgaste de una rueda. Los agentes consideran que este tipo de transporte tiene que ser muy escrupuloso con las exigencias normativas y con la puesta a punto de todos los aspectos, porque es la mejor manera de evitar cualquier incidente. Por eso, se suman reiterados esfuerzos a lo largo del año con el objeto de que nunca se relaje el celo profesional que debe implicar a todos los responsables de las rutas escolares.