El conjunto escultórico Voluntad de suerte de Gómez Ascaso llega a la Plaza de España

Ocho de las quince piezas que componían la instalación, expuesta la pasada primavera en la sala de exposiciones de la Lonja, han sido instaladas hoy en la céntrica plaza, donde permanecerán hasta el próximo mes de mayo.

Se trata de obras de una altura comprendida entre los 2 y los 2,50 metros, realizadas en poliéster y fibra de vidrio.

La céntrica Plaza de España de Zaragoza alberga desde hoy ocho de las quince piezas que componen el conjunto escultórico Voluntad de suerte del artista Alberto Gómez Ascaso (Zaragoza, 1963), en un intento de acercar el arte a los ciudadanos, difundir el conocimiento de la obra de este creador aragonés y rentabilizar el privilegiado escenario urbano peatonal que ofrece la Plaza. La instalación de estas piezas supone además la extensión natural de la exposición que la pasada primavera acogió la Lonja, bajo el mismo título, y que obtuvo un sobresaliente éxito de público y crítica.

Esculturas en Plaza España

Se trata de ocho obras de características y dimensiones monumentales, cuya altura está comprendida entre los 2 y los 2,50 metros, realizadas en poliéster y fibra de vidrio e instaladas sobre bases de hormigón armado, expresamente preparadas para este montaje. El espacio escogido para la instalación de las obras está comprendido entre la parte posterior del monumento central de la Plaza (fuente) y la fachada del edificio de Puerta Cinegia La exhibición de estas figuras será temporal, por un tiempo aproximado de seis meses, por lo que se estima que serán retiradas de este emplazamiento urbano el próximo mes de mayo de 2014.

Delicadas, elegantes, marcadamente estilizadas, las esculturas de Gómez Ascaso sorprenden por su capacidad para atrapar la atención del espectador y mantenerlo en un estado de serena contemplación, por su quietud, por la fuerza simbólica de su presencia y el equilibrio de sus formas.

El proyecto Voluntad de suerte se compone originalmente de 15 figuras, reunidas en círculo, y pudo verse íntegramente en la parte central de la exposición que acogió la Lonja (22 marzo-26 mayo de 2013). Todas ellas, incluidas las ocho seleccionadas para esta muestra urbana, comparten una intensa carga simbólica y mitológica (Instante, Ángela, La chica del norte, Joven Dionisos, Muchacha bañándose, Les temps des cerises, etc.) y, a la vez, resumen la trayectoria escultórica del autor.

Conjunto escultórico

Acerca del proyecto artístico, Gómez Ascaso ha explicado que responde a “un desarrollo en doble vertiente, artística y filosófica, como dos caminos no sólo compatibles sino complementarios y hasta cierto punto necesarios”.

“Este círculo es susceptible de ir cambiando o creciendo a medida que vaya pasando el tiempo -ha advertido el escultor-. Tal vez lleguen a ser cien esculturas, o sigan siendo las actuales aunque diferentes. El proyecto no podrá estar concluido mientras yo viva”.

Esculturas

Dimensiones

Les temps des cerises

222 x 84,5 x 177

La chica del norte

209 x 42,5 x 46

Voluntad de suerte

239 x 39 x 36

Ángela

219 x 52 x 84,5

Muchacha bañándose

205 x 50 x 35,5

Instante

214 x 62 x 48

Mujer con manto azul

200 x 48 x 33

Joven Dionisos

214 x 48,5 x 53

“La decisión de mostrar estas obras en la calle e incorporarlas a un espacio público especialmente transitado como la Plaza de España, el centro neurálgico de Zaragoza, es una muestra más de nuestro deseo de seguir transformando el centro y el Casco Histórico de la ciudad en un espacio hegemónicamente ciudadano, orientado al disfrute de las personas, a su bienestar y al placer de pasear por sus calles y plazas”, ha subrayado durante la presentación del proyecto el consejero de Cultura del Ayuntamiento, Jerónimo Blasco.

Gómez Ascaso enPlaza España

Una vida dedicada a la escultura

Alberto Gómez Ascaso (Zaragoza, 1963) ha desarrollado a lo largo de las tres últimas décadas una intensa, fructífera y sobresaliente trayectoria en el ámbito de la escultura figurativa. Entre 1982 y 1985 fue alumno de la Escuela de Artes y de la Escuela de Magisterio de Zaragoza, donde se diplomó en la especialidad de Ciencias Humanas, pero su verdadera formación como escultor comienza en 1984 de forma prácticamente libre y autodidacta en el taller de escultura del Antiguo Matadero de Zaragoza, de cuyo grupo fundador formó parte. Tras conocer a Manuel Arcón y vivir una corta pero intensa estancia en Carrara (Italia), en 1987 Gómez Ascaso decide dedicarse profesionalmente a la escultura, oficio que ya nunca abandonaría.

En 1988 inicia sus estudios en Filosofía al tiempo que emprende la búsqueda de un lenguaje formal propio, sobre todo mediante figuras femeninas de proporcional alargadas, de notoria delgadez y otros rasgos característicos que pronto identifican su trabajo. La primera mitad de los años 90 coincide con un apasionado interés por la anatomía, tratando de definir su propio sistema de proporciones siempre en pos de la estilización de las figuras.

Poco a poco, Gómez Ascaso irá abandonando el uso de la piedra e incorporando materiales como el poliéster y la fibra de vidrio, avanzando aún más en su proceso de personal estilización. Sus figuras son cada vez más esbeltas, con una parquedad anatómica considerable y un notable ascetismo formal, que deriva en muchas ocasiones en un sereno hieratismo. La llegada del nuevo siglo coincide con una dulcificación del canon que se hace menos radical y menos extremo, enfatizando a partir de entonces el aspecto filosófico, ideológico e intangible de las obras.