El Teatro del Mercado acoge el montaje “Amores feos”

El actor José Luis Esteban y el músico José Javier Gracia constituyen Yonquis de la Poesía, quiene han presentado esta mañana el espectáculo poético musical titulado “Amores feos”, que se representará en el Teatro del Mercado los días 17, 18 y 19 de enero. En “Amores feos” les acompaña sobre el escenario un cuarteto de cuerda, formado por Noelia Gracia y Jaime Lapeña (violines), Miguel Zarazaga (viola) y Zulaima Boheto (cello).


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AMORES FEOS

“Amores feos” es un espectáculo en el que la guitarra eléctrica de José Javier Gracia y el sonido de un cuarteto de cuerda –violines, viola y violonchelo- se unen con la interpretación de José L. Esteban para poner en pie de escenario los versos de un grupo de poetas españoles contemporáneos: Manuel Vilas, Luis García Montero, Karmelo Iribarren, Pepe Ramos, Roger Wolfe, David González, Inma Luna, Nuria Mezquita y Miriam Reyes, entre otros. Nuestro modo de encarar la poesía trasciende el clásico recitado de los textos, de su prosodia, de su ritmo y de su ilustración musical.

Las tres patas sobre las que se sustenta nuestro trabajo son:

– Considerar la música como una voz más, que no se limita a ilustrar el fondo de un verso, sino que lo recorre también junto con la voz humana. La música, original de José Javier Gracia, también lee el poema. A nivel formal, eso implica ajustar al máximo las composiciones para que cuadren con la estructura del texto, con su sentido y con su forma. Conseguir que la música cree una atmósfera es necesario, pero no suficiente. En el caso de estos Amores feos, lo hacemos fusionando guitarra eléctrica y cuerdas. Tradición y modernidad.

– Con respecto a la interpretación poética, la exigencia comienza con el abandono de cualquier retórica y prosodia que desvirtúen los versos y los coloquen lejos del espectador. Se propone una afinación en la manera de decir que en ocasiones bordee el canto. El compromiso del actor, muy por encima del que planea por encima de la clásica figura del rapsoda, consiste en salir al escenario armado de un poderoso tridente: llegada al espectador, resolución escénica y cercanía. Esa es la palabra clave: cercanía. La poesía no es una frontera lejana, ni un Everest durísimo de escalar, ni una boutade de gente ociosa. La poesía es un arte que, como todos, intenta revelarle algo al espectador, y emocionarlo con esa revelación. Y hacerlo sonreír, también, por qué no. Lo único que está prohibido es aburrirle. Si alguien se aburre viéndonos, hemos fracasado. Sin excusas.

– La tercera pata de nuestro trabajo introduce directamente a la ciudadanía en nuestro espectáculo, a través de pequeños audiovisuales donde gente anónima recita pequeños poemas a cámara. El blanco y negro, la sencillez formal y el protagonismo de los rostros son las bases de estos audiovisuales, que prácticamente devienen en testimonios. El ciudadano, en su sentido pleno, es el gran protagonista de la poesía que escriben los poetas que nos gustan. La música en directo recorre al mismo tiempo que el espectador la geografía humana y poética que proponen las imágenes.

Amores feos